Rodeado de toda la alcurnia de un monarca, Frederich Cepeda Cruz se colgó otra corona del béisbol cubano y es el rey de los jits, desde que cerca de las tres de la tarde de este 2 de abril su batazo por el jardín derecho se tradujera en el número 2 503 en Series Nacionales.
Era asunto de coser y cantar desde que los Tigres avileños lo llevaran de refuerzo en la III Liga Élite del Béisbol Cubano para alargar una carrera de 26 suculentas temporadas desde que pactó con el béisbol en una conjura que le ha deparado gloria, pesar, alegría, sufrimiento, exclusiones…
Nuevo rey del hit en el beisbol cubano: Frederich Cepeda, pelotero ejemplo que ha vivido desde los 8 hasta sus cercanos 45 años en una pasión admirable por el deporte nacional.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) April 3, 2025
Premio al talento y a la constancia en 26 series. Felicidades para el 24 de los Gallos y de #Cuba. pic.twitter.com/I8QTDckH7K
Como sucede casi siempre cuando la historia sobrevuela a los gigantes, Cepeda debió esperar algunos turnos al bate después de que, conectado el hit 2 500, los reflectores mediáticos irrumpieran sobre él y le impusieran cierta presión a la que cedió hasta abrazarse al tunero Danel Castro, dueño de la primacía. La “victima histórica”, el granmense César García, en el estadio Mártires de Barbados, de Bayamo.
“Me siento bien contento por lo realizado —comenta para sus seguidores espirituanos—, ahora te puedo revelar que cuando llegué a los 2 000 jits, antes de pensar en récord, tenía la meta de llegar a 2 500, pensando en los años que quería jugar y de cómo iba mi carrera. Es una meta bien grande, ambiciosa y la pude lograr.
“En la marca va acreditado el sacrificio de todos estos años, como el de los atletas que se han dedicado a cualquier tipo de deporte. En el caso del béisbol en Cuba, pesan mucho más por la dedicación, la constancia y el estar tanto tiempo en el terreno, entrenando bajo diferentes condiciones. Eso lo que me ha llevado a tener este éxito”.
Por esas coincidencias románticas del destino, el suceso, terminó por concretarse un día mágico: el del cumpleaños 77 de Pablo, su padre y mentor, el hombre que lo llevó a la pelota desde niño, le enseñó a ser ambidextro eficiente, le inoculó el don de la paciencia y la disciplina en el home y la vida; también, la humildad y el alma del extraclase que es. “Pudo ser quizás un capricho de la vida lo que quiso que fuera así, en el cumpleaños de mi papá, la persona que inició todo, mi carrera en el béisbol, la que se mantiene atento a ella, junto al apoyo de mi mamá, que es la principal admiradora que tengo”.
A la hora del récord, otros nombres cuentan: “Mi papá es mi principal entrenador, pero mis respetos para todos los que los que tengo hoy, los que han pasado mucho trabajo conmigo a lo largo de mi carrera e incluyo a entrenadores y médicos de Sancti Spíritus y Cuba, agradezco a todos los que una forma u otra han puesto su granito de arena para que entrene y esté listo para enfrentar cada competencia”.
El 8 de abril, Frederich Cepeda Cruz cumplirá 45 años. Lo hará, como rey que es, en terreno de béisbol de Cuba, la isla que ha defendido por 26 temporadas, aunque esta no siempre le ha dispensado todas las reverencias que ha merecido. Así y todo, llega de pie para agrandar la leyenda del flamante número 24.
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